ATENTADOS QUE TERMINAN EN GUERRAS
En junio de 1914 fueron asesinados el Archiduque Francisco Fernando, heredero del trono de Austria, y su esposa Sofía en la ciudad de Sarajevo por un grupo secesionista bosnio-serbio. Fue el hecho desencadenante de la Primera Guerra Mundial, que se llevó por delante a millones de personas.
¿Qué otros atentados han provocado guerras a lo largo de la historia?
Sin ir muy lejos, la guerra de Irak fue causada entre otros motivos por la conmoción del atentado del 11 de Septiembre, en el que unos terroristas de Al Qaeda, un grupo yihadista, hicieron estrellar dos aviones comerciales secuestrados contra las Torres Gemelas y otro contra el Pentágono. El cuarto avión iba a ser estrellado contra el Capitolio en Washington, pero los pasajeros consiguieron reducir al comando y el avión se estrelló en tierra. Estos atentados causaron tanto impacto en el mundo entero, provocaron tal ira y rabia en el pueblo estadounidense que necesitaban una cabeza de turco. Estados Unidos, cuyo presidente era G.Bush, recibió la información de que supuestamente el gobierno iraquí estaba desarrollando armas de destrucción masiva. Además les acusaron de participar en el atentado. La guerra se centró en la invasión de Irak por una coalición liderada por EEUU con el objetivo de derrocar al gobierno iraquí de Saddam Hussein y parar el supuesto desarrollo de ADM. Estados Unidos ganó y depuso a Hussein, que fue ahorcado por los propios iraquíes. Nunca se encontraron indicios de que se estuvieran desarrollando armas de destrucción masiva. Estados Unidos aprovechó la guerra para expoliar las reservas de petróleo de Irak.La Guerra Civil Española fue causada y precedida por gran inestabilidad política en la 2ª República. En esos momentos se sucedieron atentados y asesinatos de políticos entre Febrero y Julio de 1936, con 300 muertos y más de mil heridos, entre radicales de izquierda y fascistas.
Los falangistas, grupo fascista violento, empezaron a subir la tensión social con atentados y reyertas..
Los incidentes de mayor trascendencia se produjeron los días 14 y 15 de abril. El día 14 tuvo lugar un desfile militar en el Paseo de la Castellana de Madrid en conmemoración del Quinto Aniversario de la República. Junto a la tribuna principal estalló un artefacto y se produjeron a continuación varios disparos que causaron la muerte a Anastasio de los Reyes, alférez de la Guardia Civil que estaba allí de paisano, e hirieron a varios espectadores. Derechistas e izquierdistas se acusaron mutuamente del atentado. Entre abril y julio los atentados y las reyertas protagonizadas por falangistas causaron más de cincuenta víctimas entre las organizaciones de izquierda obrera, la mayoría de ellas en Madrid. Unos cuarenta miembros de Falange murieron en esos actos o en atentados de represalia de las organizaciones de izquierda. También fueron objeto de la violencia los edificios religiosos (un centenar de iglesias y conventos fueron asaltados e incendiados) aunque entre las víctimas de la violencia política de febrero a julio no hubo ningún miembro del clero.
Tanto los monárquicos como la Iglesia criticaban al gobierno del Frente Popular (coalición de los grupos de izquierdas) de no saber mantener el orden público. La Iglesia instaba a la insurrección que se estaba preparando.
En la noche del domingo 12 de julio era asesinado en la calle de Fuencarral de Madrid el teniente de la Guardia de Asalto e instructor de las milicias socialistas José del Castillo Sáenz de Tejada, probablemente por pistoleros de extrema derecha pertenecientes a la Comunión Tradicionalista (o de Falange Española). El teniente Castillo era muy conocido por su activismo izquierdista y se le atribuía la frase «Yo no tiro sobre el pueblo» tras haberse negado a participar en la represión de la Revolución de Asturias, acto de rebeldía que le costaría un año de cárcel.
Como represalia, los compañeros policías del teniente Castillo, dirigidos por el capitán de la Guardia Civil Fernando Condés, secuestraron en su propio domicilio y asesinaron en la madrugada del día siguiente a José Calvo Sotelo, líder de los monárquicos "alfonsinos" (que no tuvo nada que ver con el asesinato del teniente Castillo), y abandonaron el cadáver en el depósito del cementerio de la Almudena. En el entierro de Calvo Sotelo, el dirigente monárquico Antonio Goicoechea juró solemnemente “consagrar nuestra vida a esta triple labor: imitar tu ejemplo, vengar tu muerte y salvar a España”. Por su parte, el líder de la CEDA, José María Gil Robles en las Cortes les dijo a los diputados de la izquierda que “la sangre del señor Calvo Sotelo está sobre vosotros” y acusó al gobierno de tener la “responsabilidad moral” del crimen por “patrocinar la violencia”.
Como represalia, los compañeros policías del teniente Castillo, dirigidos por el capitán de la Guardia Civil Fernando Condés, secuestraron en su propio domicilio y asesinaron en la madrugada del día siguiente a José Calvo Sotelo, líder de los monárquicos "alfonsinos" (que no tuvo nada que ver con el asesinato del teniente Castillo), y abandonaron el cadáver en el depósito del cementerio de la Almudena. En el entierro de Calvo Sotelo, el dirigente monárquico Antonio Goicoechea juró solemnemente “consagrar nuestra vida a esta triple labor: imitar tu ejemplo, vengar tu muerte y salvar a España”. Por su parte, el líder de la CEDA, José María Gil Robles en las Cortes les dijo a los diputados de la izquierda que “la sangre del señor Calvo Sotelo está sobre vosotros” y acusó al gobierno de tener la “responsabilidad moral” del crimen por “patrocinar la violencia”.
Este atentado fue la gota que colmó el vaso, ya que los monárquicos también clamaban guerra y venganza. España quedaba, al fin, del todo rota. Tras el fallido golpe de Estado y la guerra fraticida, todos sabemos qué pasó. Los rencores y tensiones políticas de aquellos días todavía perduran.
Cadáver de Calvo Sotelo
Cadáver de Calvo Sotelo
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